Alejandra ha hecho monólogos, ha sido actriz de culebrones, ha producido sus propias obras… Y ahora está en el paro.
Desde su escritorio, observa el calendario del Fotogramas, rememora sus vivencias y el público se convierte en su confidente... ¿Le irá bien de nuevo, o acabará estrellada?
Coge una coctelera y añade estos ingredientes: una ex monologuista de la generación X, un mercado laboral con dientes de tiburón, clasismo, machismo, edadismo; amistad, traición, vocación, resiliencia, el Hollywood dorado, la posidonia marina, personajes disparatados y humor negro.
Agítalo bien y ya tienes el cóctel perfecto: CATÁÁÁÁÁÁRTICA.