«Cantes Malditos, magia negra para unir lo jondo con el blues del pantano». Enrique J. Rodríguez, El Salto.
«Fronteriza ha sido de siempre la música del grupo de Úbeda (Jaén) Guadalupe Plata, que practica un blues de carácter sombrío y pantanoso con un tratamiento denso, lleno de efectos eléctricos, acoples, slides o ruidos. Esa mirada tan lejana no le ha impedido, sin embargo, mantener un ojo en las manifestaciones musicales locales, incluido el flamenco. Su guitarrista, Pedro de Dios, un tanto por azar, se atrevió a acompañar al cantaor de Granada Antonio Fernández sin abandonar en ningún momento su estética. El resultado se llama Cantes malditos, un sorprendente caso de entendimiento casi simbiótico: cada uno aporta lo que le es propio para terminar ofreciendo una manifestación quizás única, dentro de un panorama que parece ya curado de asombro. Los cantes elegidos van al pelo con la oscuridad que sugiere la guitarra, y, aunque el blues o el flamenco pueden tener espacio para la alegría, aquí no se encuentra. El cante de Fernández remite a un grito ancestral y los estilos elegidos proclaman pena desde la misma zambra inicial a la fúnebre milonga final: 'La hija de Juan Simón'. El antiguo fandango 'A ese coche funeral' es de infausto recuerdo, y le costó a Morente suspensión de concierto, calabozo y multa por cantarlo el mismo día del atentado a Carrero Blanco». Fermín Lobatón, Babelia (El País)